Durante los 40 días posteriores al alumbramiento la madre debe quedarse en casa, sin exponerse a cambios fuertes de temperatura y a movimientos bruscos, siendo el día 40 el más importante.
Durante los 40 días posteriores al alumbramiento la madre debe quedarse en casa, sin exponerse a cambios fuertes de temperatura y a movimientos bruscos, siendo el día 40 el más importante.