Aún no existe alguna prueba científica que demuestre que los niños y niñas que han escuchado las melodías de Mozart adquieran mayores habilidades cognitivas. Sin embargo, es muy común que tanto madres como padres sintonicen las melodías de Mozart desde que sus hijos se encuentran en el vientre, porque confían que esto beneficiará de manera positiva a sus bebés.