¿Por qué lloran los bebés en medio de la noche?

Te has preguntado ¿por qué tus bebés se despiertan llorando en medio de la noche y qué hacer al respecto? Todos los padres experimentamos esta situación, especialmente durante los primeros meses de vida de nuestros hijos y aunque puede ser desconcertante, comprender las causas y saber cómo reaccionar puede hacer la diferencia entre una noche interminable y un descanso relativamente reparador.

¿Por qué lloran los bebés en medio de la noche?
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¿Por qué lloran los bebés en medio de la noche?

El llanto nocturno en bebés es común, y puede deberse a varias razones normales en esta etapa del desarrollo. Aquí te explico algunas de las causas más comunes:

1. Hambre

Los bebés, especialmente en los primeros meses, necesitan alimentarse con frecuencia. Su estómago es pequeño, lo que significa que se llena y vacía rápidamente. Si tus mellizos se despiertan llorando, puede que solo necesiten una toma rápida para volver a dormir.

2. Necesidad de consuelo

Los bebés pueden despertarse en busca de la cercanía y el contacto físico con sus padres. Este tipo de llanto suele ser una respuesta a la necesidad de sentirse seguros y protegidos. Además, si tienen hermanos, pueden despertar al escuchar el llanto del otro, creando un ciclo que aumenta el desvelo.

3. Pañal sucio o incomodidad

Un pañal sucio puede causar incomodidad e irritación en la piel, lo que despierta a los bebés y los hace llorar. Además, si los bebés están demasiado abrigados o, por el contrario, tienen frío, esto también puede interrumpir su sueño.

4. Cambios en el entorno o rutina

Los bebés responden mucho a las rutinas, y un cambio en su entorno, como una visita o ruido inesperado, puede ser suficiente para desestabilizar su sueño.

¿Por qué lloran los bebés en medio de la noche?

¿Cómo ayudar a los bebés a calmarse si lloran en medio de la noche?

Ahora que sabes las causas principales, ¿cómo puedes ayudar a tus mellizos a calmarse cuando se despiertan llorando? Aquí te dejo algunos consejos efectivos:

1. Mantén la calma y observa

Cuando escuchas el llanto, es natural que quieras acudir rápidamente. Sin embargo, algunos bebés lloran brevemente antes de volver a dormirse. Da unos segundos para ver si el llanto se calma por sí solo antes de intervenir.

2. Crea una rutina predecible

La consistencia y rutina son tus mejores aliadas. Una rutina relajante de sueño, como un baño tibio, un poco de arrullo y una canción suave, puede preparar a tus bebés para dormir mejor y, con el tiempo, disminuir el número de despertares nocturnos.

3. Revisa el pañal y la ropa

Asegúrate de que los bebés estén cómodos. Un pañal limpio y ropa adecuada para la temperatura del ambiente pueden hacer que el sueño sea más reparador.

4. Mantén el ambiente tranquilo y oscuro

La oscuridad y el silencio ayudan a que los bebés distingan la noche del día. Evita encender luces brillantes mientras ellos duermen y si se despiertan en medio de la noche trata de hacer el menor ruido posible al atenderlos. Aprovecha a dormir a la par con tus hijos, no malgastes el tiempo libre para hacer actividades que no te van a aportar un beneficio en tu descanso.

5. Haz que la última toma de leche sea suficiente

Antes de que los bebés se vayan a dormir, asegúrate de que han comido bien, para reducir las probabilidades de que se despierten hambrientos. Sin embargo ten en cuenta que los recién nacidos suelen necesitar alimentación frecuente debido a que tienen estómagos pequeños y un metabolismo rápido. Aquí te doy algunas pautas generales para alimentar a un recién nacido, aunque es importante recordar que cada bebé es único, y la frecuencia puede variar ligeramente:

Frecuencia de alimentación

  • Cada 2 a 3 horas: En general, los recién nacidos necesitan comer cada 2 a 3 horas, tanto de día como de noche. Esto se traduce en unas 8 a 12 tomas en 24 horas.
  • Demanda del bebé: Muchos padres siguen la alimentación «a demanda», es decir, cada vez que el bebé muestra signos de hambre. Los recién nacidos suelen comunicar su hambre a través de señales tempranas, como chuparse las manos, hacer movimientos de succión o girar la cabeza hacia el pecho o el biberón.

Duración de cada toma

  • La duración varía de un bebé a otro, pero generalmente dura de 15 a 30 minutos por toma. Los bebés que amamantan pueden tardar más en una sesión que aquellos que toman fórmula, debido a la diferencia en la forma de alimentación.

¿Qué pasa por la noche?

  • Es común que los recién nacidos se despierten por la noche para comer, ya que sus estómagos no pueden contener suficiente leche para mantenerlos satisfechos por mucho tiempo. Muchos pediatras recomiendan que los padres despierten a cada bebé cada 3 horas si no se despiertan solos, especialmente en las primeras semanas.

Ajustes a medida que el bebé crece

  • A medida que cada bebé se desarrolla, su capacidad para dormir más tiempo entre las tomas aumentará. A partir de las 4 a 6 semanas, algunos bebés pueden espaciar las tomas a 3 o 4 horas, y gradualmente comenzar a dormir más tiempo durante la noche.

Señales de hambre vs. señales de satisfacción

  • Hambre: Chuparse las manos, mover la cabeza hacia el pecho o el biberón, y tener movimientos de succión.
  • Satisfacción: El bebé se suelta del pecho o el biberón por sí mismo y parece relajado o somnoliento. Recuerda que una vez terminan de comer es indispensable ayudarlos a eliminar los gases antes que queden totalmente dormidos.

Estas pautas son generales, y cada bebé puede tener necesidades diferentes.

¿Qué pasa si no se trata a tiempo el llanto de los hijos?

Es importante atender el llanto de tus hijos de manera oportuna. Ignorar de forma constante sus llantos puede tener efectos negativos. No se trata de que te sientas culpable por no atender inmediatamente, pero sí de entender que el llanto es su forma de comunicación. Estos son algunos aspectos importantes:

  • Desarrollo de confianza: Si tus bebés sienten que estás ahí cuando te necesitan, crecen con un sentido de seguridad y confianza que es fundamental para su desarrollo emocional.
  • Efectos en el sueño: Ignorar el llanto de los bebés puede hacer que, con el tiempo, desarrollen patrones de sueño inquieto, ya que asocian el sueño con incomodidad o estrés. Aunque se recomienda dejar que el bebé intente tranquilizarse solo por algunos segundos, el ignorar el llanto constantemente puede llevar a problemas de sueño.
¿Cómo ayudar a los bebés a calmarse si lloran a media noche?

Preguntas frecuentes

¿Es normal que lloren cada noche?

Sí, es muy común, sobre todo en los primeros meses. Cada bebé es diferente, y mientras unos se adaptan rápido a rutinas de sueño, otros pueden necesitar más tiempo.

¿Qué puedo hacer si ambos bebés lloran al mismo tiempo?

Primero, las mamás deben estar tranquilas para poder manejar la situación sin sentirse abrumadas. Más aún teniendo en cuenta que a través de la leche materna además de alimento, se transmiten las emociones de las madres. Durante el llanto, se puede intentar atender al que parece estar más molesto, pero recuerden madres que si se mantienen tranquilas, ellos percibirán esta seguridad.

Segundo, es fundamental la ayuda de los papas, así que es necesario que se preparen a trasnochar a la par con sus hijos. El agotamiento diario de las madres es tan alto, que en algunas oportunidades no tendrán la suficiente energía para poder cambiarles el pañal y mecerlos a media noche hasta que logren conciliar nuevamente el sueño.

¿Debería dejar que los bebés “lloren un poco más”?

Dejar que tus bebés lloren unos segundos puede estar bien, pero los métodos de «llanto controlado» no son recomendables antes de los 6 meses.

Los métodos de llanto controlado son técnicas de entrenamiento del sueño que buscan ayudar a los bebés a aprender a dormirse solos y a permanecer dormidos durante la noche, reduciendo gradualmente su dependencia de los padres para conciliar el sueño. Estas técnicas suelen incluir un enfoque donde los padres permiten que el bebé llore por breves períodos de tiempo antes de intervenir, de manera que el bebé pueda aprender a auto calmarse.

Principales características del llanto controlado

  1. Esperar antes de atender el llanto: Los padres dejan al bebé llorar unos minutos antes de ir a consolarlo, en lugar de responder inmediatamente. Este tiempo de espera puede incrementarse gradualmente.
  2. Consolación limitada sin levantar al bebé: Cuando se atiende al bebé, el objetivo es consolarlo sin sacarlo de la cuna. Esto puede incluir palabras suaves o una caricia rápida, para que el bebé asocie la cuna con la tranquilidad y el sueño.
  3. Incremento gradual de los tiempos de espera: Con el tiempo, los intervalos entre atender al bebé se van extendiendo, dándole una oportunidad para que aprenda a calmarse sin ayuda.

¿Cuándo es adecuado utilizar el llanto controlado?

El llanto controlado es un método controversial y no es recomendable para bebés menores de 6 meses, quienes aún necesitan apoyo frecuente para satisfacer sus necesidades básicas. Además, algunos padres encuentran que este método no se alinea con su estilo de crianza, ya que prefieren responder rápidamente al llanto de sus hijos.

Beneficios y controversias del llanto controlado

Algunos estudios sugieren que, usado correctamente, el llanto controlado puede ayudar a los bebés a establecer patrones de sueño más estables y reducir los despertares nocturnos. Sin embargo, muchos expertos en desarrollo infantil advierten que el método puede ser estresante tanto para los bebés como para los padres, y que no es ideal para todas las familias.

En última instancia, cada familia debe decidir qué enfoque es mejor para ellos. Si estás considerando un método de llanto controlado, es recomendable hacerlo bajo la guía de un profesional y con un plan adaptado a tus mellizos, para asegurar que el proceso sea lo más efectivo posible.

¿Llanto de rutina o señal de alarma? Cómo saber si tus bebés lloran por enfermedad

¿Llanto de rutina o señal de alarma? Cómo saber si tus bebés lloran por enfermedad

Si bien el llanto es una forma natural de comunicación en los bebés para expresar hambre, incomodidad o necesidad de consuelo, hay ciertas señales que pueden ayudarte a identificar si el motivo podría ser más serio, como una enfermedad. Aquí te dejo algunos consejos para identificar las señales de alarma:

1. Observa el tipo de llanto

El llanto de un bebé puede variar dependiendo de la causa. Por ejemplo si el llanto suena más agudo, continuo o desesperado de lo normal, esto podría ser una señal de que algo no está bien. Cada bebé tiene su “llanto típico”, así que presta atención a cualquier cambio en la intensidad, duración o tono.

  • Llanto normal: Suele ser rítmico, predecible y generalmente se calma con una de las acciones comunes, como alimentarlos, cambiar el pañal u ofrecer consuelo.
  • Llanto por dolor o enfermedad: Puede ser más agudo, intenso y persistente. Si el bebé llora de forma inconsolable, sin que parezca haber una razón obvia (como hambre o incomodidad), podría ser una señal de que algo más está sucediendo.

2. Temperatura corporal

La fiebre es un signo común de infección o enfermedad. Si al tocar su frente o cuello sientes que tiene la piel caliente o parece más cálido de lo normal, es importante tomar su temperatura con un termómetro.

  • Fiebre leve (por debajo de 38°C): Puede ser normal, pero si el bebé está incómodo, te conviene consultarlo con el pediatra.
  • Fiebre alta (más de 38°C): Requiere atención médica inmediata, especialmente si es acompañada de otros síntomas como dificultad para respirar, vómitos o diarrea.

3. Cambios en el apetito

Si tus bebés rechazan la leche o comen mucho menos de lo habitual, esto puede ser una señal de malestar. Los bebés enfermos suelen tener menos apetito, así que cualquier cambio drástico en su alimentación es importante comunicarla al Pediatra.

  • Pérdida de apetito: Si los bebés generalmente se alimentan bien pero repentinamente rechazan el pecho o el biberón, y no hay ninguna otra causa aparente como un cambio en la rutina, podría ser una señal de enfermedad.

4. Alteraciones en el patrón de sueño

Es común que los bebés se despierten durante la noche, pero si notas que el sueño de tus bebés es mucho más irregular de lo habitual o que tienen dificultades para conciliar el sueño a pesar de estar tranquilos, podría haber una causa física detrás.

  • Sueño inquieto o excesivo: Los bebés pueden dormir más de lo usual cuando no se sienten bien. Sin embargo, si están demasiado somnolientos o es difícil de despertarlos, no dudes en consultar con el Pediatra.

5. Movimientos inusuales o rigidez

Si notas que uno de tus bebés está rígido o, al contrario, más flojo de lo normal, es importante que lo revisen. Algunos signos incluyen agitar los brazos o piernas de manera poco usual, o que tengan el abdomen hinchado o tenso.

6. Vómitos o diarrea

Los problemas estomacales son una causa frecuente de malestar en los bebés. Si uno de tus mellizos tiene vómitos o diarrea frecuentes, esto podría ser un indicio de infección o intolerancia alimentaria.

7. Dificultad para respirar

Presta atención a cómo respiran tus bebés. La respiración rápida, sonidos inusuales al respirar o las fosas nasales ensanchadas pueden ser signos de dificultad respiratoria y ameritan una consulta inmediata con el Pediatra y/o en el servicio de Urgencias.

8. Otros síntomas acompañantes

Si el llanto está acompañado de otros síntomas, como:

  • Erupciones en la piel: Pueden indicar una infección viral o bacteriana. Muchas veces es solo una reacción en la piel debido al exceso de calor ya sea por la temperatura del ambiente o porque están demasiado abrigados. También las erupciones en la piel pueden ser generadas por algún material de su ropa y/o cobertor.

9. Comportamiento general del bebé

Si bien el llanto en los bebés es común, estar atento a los síntomas adicionales y al comportamiento general de tus bebés puede ayudarte a identificar si el llanto es causado por una enfermedad. No dudes en consultar a un pediatra si te sientes preocupado. El bienestar de tus mellizos es lo más importante, y un profesional de la salud siempre podrá ofrecerte el mejor consejo.

Recuerda si alguno de tus bebés está excesivamente irritable, no responde a tu consuelo, o parece inconsolable incluso con el consuelo de los padres, podría ser una señal de que algo más está sucediendo.

¿Qué hacer si sospechas que el llanto es por enfermedad?

¿Qué hacer si sospechas que el llanto es por enfermedad?

Si notas uno o varios de estos signos (tales como fiebre, vómito, diarrea, irritabilidad excesiva, dificultad para respirar, etc) comunícate con el pediatra. En caso de duda, es mejor pecar de precavido, especialmente con bebés pequeños. Los pediatras están ahí para ayudarte y orientarte, y una evaluación temprana puede prevenir problemas mayores.

Recuerda que tú conoces a tus bebés mejor que nadie. Con el tiempo, desarrollarás la capacidad de identificar los distintos tipos de llanto y sus causas. Confía en tu intuición y observa los pequeños cambios; ellos te ayudarán a distinguir entre una necesidad común y una posible señal de enfermedad.

Ejemplos que te ayudarán a identificar si el llanto de tu bebé es una señal de enfermedad

Ejemplo 1: El cambio en el llanto de Mariana

Ana, mamá de mellizos, notó que uno de sus bebés, Mariana, lloraba mucho más fuerte y prolongado que de costumbre. Generalmente, el llanto de Mariana era suave y se calmaba con una caricia, pero aquella noche su llanto era agudo y desesperado. Al revisar, Ana encontró que Mariana tenía fiebre y, al día siguiente, el pediatra confirmó que estaba desarrollando una infección en la garganta. Este tipo de cambio en el tono o duración del llanto puede ser una señal de alerta para revisar otros posibles síntomas.

El Dr. Marc Weissbluth, experto en sueño infantil, señala que los cambios en el tono o patrón de llanto pueden indicar que algo no está bien y recomienda observar signos adicionales como fiebre o pérdida de apetito antes de decidir consultar a un pediatra [(Weissbluth, Healthy Sleep Habits, Happy Child)].

Ejemplo 2: Cuando Tomás dejó de comer

A Pedro y Marta les llamó la atención que su bebé Tomás, un buen comedor, rechazaba el biberón por completo y lloraba inconsolable en medio de la noche. No solo no tenía hambre, sino que parecía irritado y lloraba más que nunca. Cuando lo llevaron al pediatra, descubrieron que tenía una infección en el oído, lo que le causaba dolor al succionar. Un cambio repentino en el apetito junto con el llanto puede ser señal de dolor o malestar, y vale la pena consultar con un especialista.

La Academia Americana de Pediatría (AAP) advierte que, cuando un bebé rechaza alimentarse y muestra signos de dolor al succionar, puede estar experimentando molestias como una infección de oído. En estos casos, es esencial la intervención temprana para evitar complicaciones y molestias adicionales [(AAP, Ear Infection Guidelines)].

Ejemplo 3: Lucía, inquieta y con respiración diferente

Raquel notó que su melliza Lucía se despertaba llorando muy seguido y que su respiración era rápida, casi como si estuviera esforzándose. Durante el día, también notó que Lucía estaba más apagada que de costumbre. Al examinarla, el médico encontró que estaba congestionada y le costaba respirar por una leve bronquiolitis. Cambios en la respiración o signos de fatiga pueden ser síntomas de una infección respiratoria, y es importante consultar con el pediatra en estos casos.

Según un estudio de la Universidad de Yale, los bebés con bronquiolitis o infecciones respiratorias pueden mostrar síntomas de dificultad para respirar o cambios en el estado de ánimo, y recomiendan llevar al bebé a revisión médica si estos síntomas persisten o se agravan [(Universidad de Yale, Estudio sobre infecciones respiratorias en bebés)].


Relata tu experiencia y ayuda a otros padres

¿Te has encontrado en alguna de estas situaciones? ¡Cuéntame tu experiencia! Cada historia puede ser una luz para otros padres que también buscan señales para distinguir un llanto de rutina de uno por enfermedad. Y recuerda, si tienes dudas sobre el bienestar de tu bebé:

  1. Observa cualquier cambio en su comportamiento habitual.
  2. Tómale la temperatura si sospechas de fiebre.
  3. Consulta al pediatra ante cualquier inquietud; nunca está de más aclarar tus dudas con un profesional.

No estás solo en este camino de crianza. Compartir tus experiencias y aprender de las de otros puede ser muy útil para sentirte seguro en el cuidado de tus Mellizos.

Como padres primerizos, las dudas e incertidumbres son comunes, especialmente al enfrentarse al llanto de los bebés en mitad de la noche. Cada familia vive este momento de manera única, y tus experiencias pueden ser de gran ayuda para otros padres que buscan respuestas. Te invito a compartir en los comentarios cómo has manejado estos episodios o cualquier consejo que haya sido útil en tu hogar.

La información publicada en este blog no representa un diagnóstico o guía médica. Simplemente estoy plasmando aspectos relevantes durante el proceso de crianza, basados en mi experiencia personal como madre de Mellizos y utilizando como referencia artículos publicados por especialistas. Frente a cualquier solicitud o asesoría médica, remitirse directamente a su médico de confianza.

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