En el mundo de la crianza, pocas cosas desafían la paciencia de los padres como las pataletas de sus hijos. Esas explosiones de emoción desbordada que convierten a los niños en pequeños torbellinos de rabia y frustración pueden parecer un enigma sin solución. Sin embargo, detrás de cada pataleta se esconde un fascinante universo de desarrollo emocional y aprendizaje, oportunidades valiosas para el crecimiento y la conexión entre padres e hijos.

La Edad de Inicio de las Pataletas: Un Momento Clave
Las pataletas son un fenómeno común en la infancia y suelen comenzar alrededor de los 18 meses y extenderse hasta los 4 años. Es en esta etapa de desarrollo cuando los niños están aprendiendo a comunicarse y a lidiar con sus emociones de manera más compleja. A esta edad, su habilidad para expresar lo que sienten con palabras aún está en desarrollo, lo que puede llevar a frustraciones y desafíos al tratar de hacerse entender. Además, están explorando su independencia y deseo de autonomía, lo que puede dar lugar a conflictos cuando sus deseos no coinciden con las expectativas o límites impuestos por los adultos.
Durante esta etapa es muy normal que los niños y niñas empiecen a utilizar el NO como su palabra favorita y en momentos de pataleta la afianzarán aún más como forma de manifestar su control sobre el entorno. Aunque suena imposible, lo importante padres y cuidadores es no perder la calma, los adultos responsables son los que tienen que respirar profundamente y lidiar cualquier pataleta con cabeza fría. Es necesario entender que nuestros hijos No son nuestros enemigos y por tanto no maquinan hacer shows en público, especialmente en el supermercado, en la calle o justo en el momento y lugar menos indicado.
Principales Razones que Motivan las Pataletas:
- Frustración y Dificultad para Comunicarse: Los niños pequeños pueden sentirse frustrados cuando no pueden expresar lo que quieren o necesitan. Esto puede ser especialmente agudo en situaciones donde están cansados, hambrientos o se sienten abrumados por estímulos externos.
- Necesidad de Autonomía: A medida que los niños exploran su independencia, desean tener un mayor control sobre su entorno y decisiones. Cuando se les niega o limita esta autonomía, pueden responder con pataletas como una forma de expresar su descontento.
- Emociones Intensas e Inmadurez Emocional: Los niños pequeños están experimentando un amplio rango de emociones, pero aún no tienen las habilidades para regularlas de manera efectiva. Esto puede llevar a explosiones emocionales, como las pataletas, como una forma de liberar esa energía acumulada.
- Necesidades Básicas no Satisfechas: Si un niño tiene hambre, sueño o se siente incómodo, es más probable que experimente pataletas. Estas pueden ser su forma de comunicar que algo no está bien.
- Imitación del Comportamiento de los Adultos: Los niños son observadores astutos y a menudo imitan el comportamiento de los adultos que los rodean. Si ven a los adultos expresar frustración o enojo de manera explosiva, es posible que lo reproduzcan.
- Estrés o Cambios en el Entorno: Situaciones estresantes o cambios significativos en la rutina del niño, como la llegada de un hermano, mudanzas o cambios en el cuidador, pueden desencadenar pataletas.
- Necesidad de Atención o Conexión Emocional: Algunas pataletas pueden ser una forma de buscar atención o de conectarse emocionalmente con los padres o cuidadores.
- Falta de Habilidades de Resolución de Problemas: Los niños pequeños están aprendiendo a enfrentar desafíos y resolver problemas. Cuando se enfrentan a situaciones difíciles, a veces recurren a las pataletas como una forma de expresar su frustración ante la dificultad.
Entender estas razones puede ayudar a los padres y cuidadores a abordar las pataletas de manera compasiva y efectiva, brindando apoyo y enseñando a los niños formas más saludables de expresar y gestionar sus emociones.

Cómo Afrontar las Pataletas: Técnicas Efectivas
1. Mantener la Calma:
Mantener la calma es una habilidad fundamental en la crianza, especialmente cuando se enfrentan a pataletas o momentos de alta emotividad en los niños. Implica mantener una presencia tranquila y equilibrada incluso cuando el ambiente se vuelve tenso o desafiante. Para lograrlo, es crucial reconocer que las pataletas son una parte normal del desarrollo infantil y no reflejan un fallo en la crianza.
Practicar la autorregulación emocional como adultos es esencial, ya que los niños son sensibles a las emociones de sus cuidadores y pueden imitar las reacciones que observan. Tomarse un momento para respirar profundamente y pensar con claridad antes de responder puede marcar la diferencia en la forma en que se aborda la situación. Además, buscar apoyo y recursos para la crianza puede ser una estrategia invaluable para mantener la calma en momentos desafiantes, más aún cuando se trata de cuidar a dos hijos al mismo tiempo. Recordar que mantener la calma no implica suprimir las emociones propias, sino manejarlas de manera constructiva y respetuosa hacia los niños, proporcionando un ejemplo positivo de cómo gestionar situaciones difíciles.
2. Establecer Rutinas y Consistencia:
Establecer rutinas en la vida de los niños es una herramienta poderosa para promover la estabilidad emocional, el desarrollo saludable y prevenir algunas pataletas. Una rutina proporciona una estructura predecible que les da a los niños un sentido de seguridad y control en su entorno. Esto les ayuda a anticipar lo que va a suceder a continuación, reduciendo la incertidumbre y la ansiedad. Además, las rutinas ayudan a establecer hábitos y expectativas claras sobre lo que se espera de ellos en diferentes momentos del día, lo que a su vez fomenta la autonomía y la responsabilidad.
Por ejemplo, una rutina de la hora de acostarse puede incluir actividades como bañarse, cepillarse los dientes, leer un cuento y apagar las luces a la misma hora cada noche, proporcionando una señal clara de que es hora de relajarse y prepararse para dormir. Esto contribuye a un mejor sueño y a un estado de ánimo más equilibrado. Además, las rutinas también pueden incorporar momentos de juego, aprendizaje y tiempo en familia, fortaleciendo la conexión emocional. Sin embargo, es importante recordar que las rutinas deben ser flexibles y adaptarse a las necesidades cambiantes de los niños a medida que crecen y se desarrollan.
3. Comunicación Clara y Empática:
Mantener una comunicación clara y empática con los niños es esencial para fomentar una relación saludable y comprensiva. Esto implica no solo transmitir mensajes de manera efectiva, sino también estar receptivo a las necesidades y emociones de los niños. Para lograrlo, es importante utilizar un lenguaje sencillo y adaptado a la edad del niño, evitando jergas o términos complicados que puedan dificultar su comprensión.
Escuchar activamente a los niños, mostrando interés genuino en lo que tienen que decir, les hace sentir valorados y comprendidos. Además, validar sus emociones al reconocer y respetar lo que están sintiendo, incluso si no estás de acuerdo con su punto de vista, ayuda a fortalecer la confianza y la apertura en la comunicación.
Es importante ofrecer el espacio para que los niños expresen sus pensamientos y sentimientos sin sentirse juzgados o criticados. También es valioso hacer preguntas abiertas que fomenten la reflexión y la expresión de sus ideas. La comunicación empática no solo se trata de palabras, sino también de la expresión facial, el tono de voz y el lenguaje corporal. Mostrar empatía a través de gestos cálidos y comprensivos contribuye a que los niños se sientan escuchados y apoyados.
4. Anticipar y Prevenir Pataletas:
Anticipar y prevenir pataletas es una estrategia valiosa en la crianza, ya que permite a los padres evitar o mitigar situaciones que podrían desencadenar episodios de frustración en los niños. Esto implica conocer las necesidades y los límites de los niños, así como identificar los desencadenantes comunes de las pataletas. Por ejemplo, si sabes que alguno de tus hijos o los dos tienden a tener pataletas cuando están cansados o hambrientos, planificar actividades y comidas en momentos adecuados puede evitarles estas situaciones difíciles. Además, si existe un cambio en la rutina o un evento estresante, como una visita al médico, puedes prepararlos con anticipación, proporcionando información y ofreciendo apoyo emocional para reducir su ansiedad.
Las pataletas en entornos de vacunación o visitas médicas son situaciones comprensiblemente estresantes tanto para los niños como para los padres. El temor a las agujas es común y puede desencadenar respuestas emocionales intensas en los niños. Es importante abordar esta ansiedad con empatía y comprensión. Proporcionar información honesta y sencilla sobre el procedimiento puede ayudarlos a reducir la incertidumbre y el miedo. También es útil ofrecer estrategias de distracción, como contar historias o jugar juegos, para ayudar a desviar la atención del momento de la inyección. La presencia tranquilizadora de un padre o cuidador puede ser un gran apoyo para el niño durante el procedimiento. Recuerda que validar los sentimientos del niño y celebrar su valentía después de la vacunación puede ayudar a fortalecer su confianza y reducir la ansiedad en futuras visitas médicas.

Otra forma de anticipar y prevenir pataletas es al ofrecer opciones limitadas. Esto le da al niño un sentido de control y autonomía dentro de límites razonables, lo que reduce la probabilidad de frustración y conflictos. Por ejemplo, en lugar de decir «ponte el abrigo», podrías preguntar «¿Quieres el abrigo rojo o el azul?».
Además, es importante conocer los desencadenantes específicos de pataletas en tus hijos. Al observar patrones y situaciones recurrentes, puedes tomar medidas proactivas para evitar o minimizar estas situaciones. Por ejemplo, si sabes que las visitas prolongadas a lugares con muchas personas pueden resultar abrumadoras, puedes planificar salidas más cortas o llevar elementos reconfortantes, como un juguete favorito.
Aunque los mellizos disfrutan compartir el tiempo juntos, especialmente a la hora del juego, generalmente no suelen hacer pataletas al mismo tiempo. Por ejemplo mientras alguno de los dos está haciendo alguna pataleta, el otro simplemente actúa como observador. Todo esto hace parte de la crianza y los padres deben ser muy pacientes y jamás usar la fuerza y el castigo físico para reprender a sus hijos.
5. Ofrecer Opciones y Autonomía Controlada:
Ofrecer opciones y permitir autonomía controlada es una estrategia poderosa para fomentar la independencia y la toma de decisiones en los niños, al mismo tiempo que se establecen límites claros. Esta técnica les da a los niños un sentido de control sobre su entorno y les permite ejercitar su capacidad de elección de manera segura y apropiada.
Cuando se ofrece opciones, es importante asegurarse de que las alternativas proporcionadas sean adecuadas para la situación y el nivel de desarrollo de cada hijo. Por ejemplo, en lugar de preguntar «¿Quieres comer brócoli?», puedes preguntar «¿Quieres brócoli o zanahorias para la cena?» Esto les brinda una sensación de autonomía dentro de un marco establecido.
Es esencial que las opciones ofrecidas sean realistas y factibles. Dar opciones que no son viables puede generar frustración y confusión. Además, es importante establecer límites claros y seguros. Por ejemplo, si estás permitiendo que tu hijo elija su ropa, puedes ofrecer dos opciones preseleccionadas que sean apropiadas para el clima y la ocasión.
Ofrecer opciones también promueve el desarrollo de habilidades de toma de decisiones y la responsabilidad por las elecciones que hacen. A medida que los niños experimentan las consecuencias de sus decisiones, aprenden a tomar mejores decisiones.
Sin embargo, es importante recordar que no todas las situaciones permiten ofrecer opciones. En ciertos casos, los padres deben tomar decisiones de manera unilateral por cuestiones de seguridad o bienestar de los niños.
6. Validar y Reconocer Emociones:
Validar y reconocer las emociones de los niños es una práctica fundamental en la crianza que contribuye al desarrollo emocional saludable y a la construcción de una relación de confianza. Esto implica aceptar y comprender las emociones de los niños, incluso si no siempre estamos de acuerdo con la razón detrás de esas pataletas. Al validar las emociones, les estamos diciendo a los niños que lo que sienten es legítimo y que tienen derecho a sentirse de esa manera.
Cuando validamos sus emociones, les estamos proporcionando un espacio seguro para expresar lo que sienten. Esto es esencial para que los niños se sientan escuchados y comprendidos, lo que a su vez fortalece su autoestima y confianza en sí mismos.
Es importante recordar que validar las emociones no significa necesariamente estar de acuerdo con ciertos comportamientos. Por ejemplo, si un niño está enojado y golpea un juguete, podemos decir: «Parece que estás muy enojado. Entiendo que te sientes frustrado, pero no está bien golpear. Vamos a encontrar una forma más adecuada de expresar tu enojo».
Además, la validación de emociones también implica normalizar una gama completa de emociones, incluyendo las consideradas «negativas» como la tristeza, la frustración o el miedo. Ayudar a los niños a entender que todas las emociones son normales y tienen un propósito les da las herramientas para manejarlas de manera saludable y constructiva.
7. Enseñar Habilidades de Autorregulación:
Enseñar habilidades de autorregulación es un proceso gradual que requiere paciencia y consistencia. Sin embargo, proporciona a los niños herramientas valiosas para enfrentar los desafíos emocionales a lo largo de sus vidas.
- Identificar Emociones: El primer paso para la autorregulación es ayudar a los niños a reconocer y nombrar sus emociones. Utiliza palabras para describir cómo se sienten y valida sus emociones. Por ejemplo, «Parece que te sientes frustrado ahora».
- Fomentar la Comunicación: Anima a los niños a expresar lo que están sintiendo en palabras. Escucha activamente y valida sus sentimientos, sin importar cuán intensos puedan ser. Esto les da la confianza para expresarse de manera abierta y constructiva.
- Enseñar Técnicas de Respiración y Calma: La respiración profunda y consciente es una herramienta poderosa para calmarse. Enséñales a tomar respiraciones profundas y lentas cuando se sientan abrumados. Practicar la calma en situaciones no estresantes también puede ser beneficioso porque lo tomarán como un hábito saludable.
- Establecer Rutinas y Estructura: La predictibilidad y la rutina proporcionan un sentido de seguridad y control para los niños. Saber qué esperar les ayuda a sentirse más preparados para gestionar sus emociones.
- Ofrecer Estrategias de Resolución de Problemas: Ayuda a los niños a identificar soluciones prácticas cuando se enfrenten a desafíos. Anima su pensamiento crítico y creativo al buscar formas de superar obstáculos.
- Modelar la Autorregulación: Los niños aprenden mucho observando el comportamiento de los adultos. Modela la autorregulación mostrando cómo gestionas tus propias emociones de manera tranquila y constructiva.
- Reforzar Positivamente la Autorregulación: Celebra y elogia a los niños cuando demuestren habilidades de autorregulación. Esto refuerza el comportamiento deseado y les motiva a seguir practicando estas habilidades.
- Practicar la Paciencia y la Tolerancia: La autorregulación es una habilidad que se desarrolla con el tiempo. Sé paciente y comprensivo si los niños tienen dificultades al principio.
- Fomentar el Autocuidado: Enseña a los niños sobre la importancia de cuidar de sí mismos, incluyendo el descanso adecuado, una alimentación equilibrada y el ejercicio físico. Un cuerpo y mente saludables facilitan la autorregulación emocional.
8. Distraer y Redirigir:
Cuando un niño está experimentando una pataleta, su atención está completamente centrada en la fuente de su frustración. Distraer y redirigir implica introducir un nuevo estímulo o actividad que capte su interés y lo ayude a cambiar su enfoque. Esta técnica puede ser especialmente útil cuando se enfrenta a situaciones desafiantes en lugares públicos o entornos donde no es posible abordar directamente la causa de la pataleta.
Cómo Aplicar la Técnica:
- Identifica Opciones Alternativas: En el momento de la pataleta, observa tu entorno y busca elementos o actividades que puedan captar la atención de tu hijo. Pueden ser objetos interesantes, imágenes coloridas o incluso un juego sencillo.
- Introduce la Distracción de Manera Sutil: Aborda la situación con calma y sin hacer un gran anuncio. Simplemente presenta la nueva actividad o elemento de manera tranquila, sin enfocar la atención en la pataleta.
- Haz que la Distracción Sea Atractiva: Asegúrate de que lo que ofreces como distracción sea algo que tu hijo encuentre interesante y atractivo. Esto puede variar según los gustos individuales y la edad del niño.
- Participa Activamente: Si es posible, involúcrate en la nueva actividad junto con tu hijo. Esto no solo le proporciona un estímulo adicional, sino que también puede fortalecer la conexión emocional entre padres e hijos.
- Mantén la Calma y la Paciencia: Es posible que la primera distracción no funcione de inmediato. Mantén la calma y prueba con otras opciones si es necesario.
Beneficios de Distraer y Redirigir:
- Cambio de Enfoque: Al ofrecer una nueva actividad o elemento, ayudas al niño a alejarse de la fuente de frustración y a enfocarse en algo más positivo.
- Reducción de la Intensidad Emocional: La distracción puede ayudar a calmar las emociones intensas al proporcionar una nueva perspectiva y una forma de canalizar la energía.
- Desarrollo de Habilidades de Autorregulación: Al aprender a cambiar su enfoque, los niños adquieren habilidades importantes para gestionar sus emociones y comportamientos.
- Fomento de la Creatividad y la Exploración: Al introducir nuevas actividades, se estimula la curiosidad y la creatividad de los niños.
Es importante recordar que la distracción y la redirección no deben utilizarse para evitar o ignorar las emociones del niño. En cambio, se trata de proporcionar una alternativa saludable y positiva para ayudar al niño a manejar sus emociones de manera constructiva.
9. Establecer Expectativas Claras y Realistas:
Establecer expectativas claras y realistas es fundamental en la crianza de niños que están pasando por la etapa de pataletas. Esto implica comunicar de manera efectiva lo que se espera de ellos, considerando su edad, nivel de desarrollo y capacidades individuales. Por ejemplo, es importante recordar que los niños pequeños aún están aprendiendo a controlar sus emociones y a expresar sus necesidades de manera apropiada. Por lo tanto, es poco realista esperar que siempre se comporten de manera perfecta y sin pataletas.
Al establecer expectativas, es importante ser específico y proporcionar instrucciones claras. Por ejemplo, en lugar de decir «sé bueno en el supermercado», puedes decir «por favor, camina a mi lado y guarda tus juguetes en el carrito». Esto brinda a los niños una guía concreta sobre lo que se espera de ellos en esa situación particular.
Además, es importante tener en cuenta las capacidades y limitaciones individuales de cada niño. Algunos niños pueden tener un mayor umbral de paciencia o ser más sensibles a ciertos estímulos. Ajustar las expectativas según las necesidades de cada niño puede ayudar a reducir la frustración y las pataletas.
Establecer expectativas no significa imponer reglas inflexibles en todo momento. También implica ser flexible y comprensivo cuando las circunstancias lo requieran.

10. Fomentar la Colaboración y la Empatía:
Fomentar la colaboración y la empatía en la crianza es una estrategia valiosa para promover habilidades sociales, el entendimiento emocional y la construcción de relaciones positivas. Esto implica alentar a los niños a trabajar juntos, comprender las necesidades y emociones de los demás, y encontrar soluciones que beneficien a todos los involucrados.
Para fomentar la colaboración, es importante proporcionar oportunidades para que los niños trabajen juntos en actividades y proyectos. Esto les enseña a compartir ideas, tomar decisiones en grupo y resolver problemas en equipo. También promueve la comunicación efectiva y el respeto mutuo, ya que cada niño tiene la oportunidad de contribuir de manera significativa en cada actividad.
La empatía es otra habilidad esencial que se puede cultivar en la crianza. Esto implica ayudar a los niños a entender y apreciar los sentimientos y perspectivas de los demás. Puedes fomentar la empatía al hablar sobre las emociones y necesidades de las personas que les rodean, y al alentarles a ponerse en el lugar de los demás. Por ejemplo, preguntar «¿Cómo crees que se siente tu hermano cuando le quitas su juguete?» les invita a considerar los sentimientos de los demás.
Además, al reconocer y celebrar los actos de colaboración y empatía, refuerzas estas habilidades positivas y motivas a los niños a seguir practicándolas. Puedes elogiar y mostrar aprecio por los momentos en los que los niños demuestran comprensión y colaboración, incluso si el resultado no es perfecto.
También es importante modelar la colaboración y la empatía como adultos. Los niños aprenden observando a sus padres y cuidadores, por lo que al mostrar compasión, trabajo en equipo y consideración hacia los demás, estás proporcionando un ejemplo valioso.
11. Proporcionar un Ambiente Seguro y Estimulante:
Proporcionar un ambiente seguro y estimulante es uno de los pilares fundamentales en la crianza. Un entorno así no solo promueve el desarrollo físico y emocional saludable, sino que también fomenta la confianza y la exploración activa.
Seguridad Física:
- Un ambiente seguro implica eliminar o minimizar los riesgos de accidentes. Esto incluye mantener objetos pequeños fuera del alcance de los niños cuando aún son muy pequeños, asegurar muebles y electrodomésticos, y proteger áreas peligrosas como escaleras, balcones, piscinas. Además, se debe prestar especial atención a la seguridad en la cocina, baño y habitaciones.
Estimulación Sensorial:
- Un ambiente estimulante ofrece una variedad de experiencias sensoriales que nutren el desarrollo cognitivo y emocional. Esto puede incluir juguetes que estimulan el tacto, la vista, el oído y el olfato, así como actividades al aire libre que permiten explorar texturas, colores y sonidos del entorno.
Espacios de Juego Creativo:
- Proporcionar áreas designadas para el juego libre y la creatividad es esencial. Estos espacios pueden estar equipados con juguetes, materiales artísticos y libros, fomentando la imaginación y el desarrollo de habilidades motoras. Permitir que los niños exploren su entorno de manera segura es crucial para su desarrollo. Esto puede incluir espacios al aire libre como parques o jardines, así como áreas interiores donde puedan moverse libremente.
Rutinas Establecidas:
- Establecer rutinas proporciona una estructura predecible que brinda a los niños un sentido de seguridad y control. Saber qué esperar en diferentes momentos del día les ayuda a sentirse preparados y confiados.
Estimulación Cognitiva y Educativa:
- Ofrecer juguetes y actividades que desafíen la mente de los niños, como rompecabezas, juegos de construcción y libros, los cuales fomentan el desarrollo cognitivo y el aprendizaje.
Establecer Límites Claros:
- Aunque el ambiente debe ser estimulante, también es importante establecer límites claros para garantizar la seguridad y el bienestar de los niños. Esto puede incluir áreas u objetos que están fuera de límites y explicar porque no pueden acceder a ellos.
Espacios para la Calma y la Reflexión:
- Junto con áreas de juego activo, es importante tener espacios tranquilos donde los niños puedan retirarse para descansar y recargar energías cuando lo necesiten.
Un ambiente seguro y estimulante proporciona a los niños un espacio donde pueden crecer, aprender y explorar de manera segura y confiada. Esto no solo apoya su desarrollo físico y emocional, sino que también fomenta su curiosidad, creatividad y confianza en sí mismos. Los ayuda a liber toda su energía en el juego y se evita en parte situaciones constantes de pataletas.

12. Reconocer y Celebrar el Buen Comportamiento:
Reconocer y celebrar el buen comportamiento en los niños es una herramienta poderosa para fomentar una actitud positiva, reforzar valores y virtudes, y promover la autoestima y la confianza en sí mismos. También crea un ambiente de aprecio y confianza mutua entre padres e hijos, promoviendo un desarrollo emocional y social saludable.
Estos reconocimientos no deben ser materiales, ya que lo que se busca es que con palabras y gestos positivos los niños sientan la importancia de seguir reglas y hacer caso, sin sentirse obligados o presionados al hacerlo.
1. Reforzando Comportamientos Positivos:
- Reconocer y elogiar el buen comportamiento refuerza las conductas deseables en los niños. Esto les hace sentirse valorados y les proporciona un claro indicio de lo que se espera de ellos.
2. Especificidad en el Elogio:
- Ser específico al elogiar es muy efectivo. En lugar de un elogio general como «¡Muy bien!», puedes decir algo como «Has hecho un gran trabajo compartiendo tus juguetes con tu hermano».
3. Reforzando Valores y Virtudes:
- Al reconocer el buen comportamiento, estás reforzando los valores que consideras importantes. Esto puede incluir la amabilidad, la generosidad, la paciencia, entre otros.
4. Promoviendo una Actitud Positiva hacia el Aprendizaje:
- Al celebrar los logros y esfuerzos de tus hijos, fomentas una actitud positiva hacia el aprendizaje y el crecimiento personal. Esto les motiva a seguir explorando y desarrollándose.
5. Estimulando la Autoestima y la Confianza en Sí Mismos:
- Celebrar los logros y el buen comportamiento refuerza la autoestima y la confianza en sí mismos. Saber que están haciendo cosas positivas les hace sentirse capaces y valiosos.
6. Promoviendo una Comunicación Abierta:
- Reconocer el buen comportamiento también facilita la comunicación abierta entre padres e hijos. Los niños se sienten más inclinados a compartir sus logros y desafíos cuando saben que serán reconocidos y celebrados.
7. Estableciendo Expectativas Positivas:
- Al celebrar el buen comportamiento, estás estableciendo expectativas positivas. Esto les ayuda a entender lo que se espera de ellos y les motiva a esforzarse por cumplir esas expectativas.
8. Fomentando una Actitud Positiva hacia la Autorregulación:
- Cuando se celebra el buen comportamiento, se refuerza la idea de que los niños pueden controlar y dirigir sus acciones de manera positiva, lo que promueve habilidades de autorregulación.
- Reforzar positivamente el comportamiento apropiado y calmado fomenta la repetición de ese comportamiento en el futuro.
Recuerden que cada niño es único, por lo que es importante ajustar estas estrategias según las necesidades individuales de tus mellizos. Muchas veces lo que funciona para uno, puede no funcionar para el otro.
¡La crianza de mellizos no es sencilla, así que ánimo y adelante en este maravilloso viaje como padres!
La información publicada en este blog no representa un diagnóstico o guía médica. Simplemente estoy plasmando aspectos relevantes durante el proceso de crianza, basados en mi experiencia personal como madre de Mellizos y utilizando como referencia artículos publicados por especialistas. Frente a cualquier solicitud o asesoría médica, remitirse directamente a su médico de confianza.