En promedio, los bebés mellizos tienen un mayor riesgo de experimentar reflujo en comparación con los bebés que nacieron a término (es decir a partir de la semana 39). Esto se debe a una serie de factores, incluido un nacimiento prematuro el cual es más común en embarazos múltiples. Los bebés prematuros a menudo tienen sistemas digestivos menos desarrollados, lo que puede contribuir al reflujo.
Aunque el reflujo puede ser una experiencia incómoda tanto para los bebés como para los padres, la mayoría de los casos no son graves y tienden a mejorar a medida que los bebés crecen y su sistema digestivo madura. Sin embargo, es esencial estar atentos a los síntomas y buscar orientación médica si el reflujo es persistente o causa problemas respiratorios.

¿Qué es el Reflujo en Bebés?
El reflujo gastroesofágico en bebés, a menudo abreviado como RGE, es una condición común en la que el contenido del estómago del bebé regresa hacia el esófago. Esto puede suceder porque el músculo en la parte inferior del esófago, llamado esfínter esofágico inferior, aún no está completamente desarrollado y no cierra adecuadamente. El RGE en bebés es normal en cierta medida y a menudo se conoce como «regurgitación» o «vómito del bebé».
Es importante distinguir entre el RGE fisiológico (normal) y el RGE patológico (que puede causar problemas de salud).
Reflujo Gastroesofágico Fisiológico (Normal):
- Es común en bebés y por lo general comienza en las primeras semanas de vida.
- No suele causar molestias significativas al bebé.
- Por lo general, se resuelve por sí solo a medida que el bebé crece y su sistema digestivo se desarrolla.
Reflujo Gastroesofágico Patológico (Problemático):
- Puede estar asociado con síntomas como irritabilidad, llanto excesivo, dificultades para alimentarse, tos persistente, problemas de sueño, etc.
- Puede estar relacionado con condiciones como el reflujo ácido, enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) o alergias alimentarias.
- A veces, puede requerir tratamiento médico o cambios en la dieta.
Tanto para el reflujo fisiológico como patológico es fundamental siempre consultar a un pediatra. El médico podrá evaluar los síntomas, realizar un examen físico y, si es necesario, recomendar pruebas o tratamientos adicionales.
Causas del Reflujo:
- Inmadurez del sistema digestivo: El sistema digestivo de los bebés está aún en desarrollo, y el esfínter que separa el estómago del esófago (esfínter esofágico inferior) puede no funcionar completamente hasta que el bebé crezca.
- Exceso de leche o alimentación rápida: Algunos bebés pueden tragar grandes cantidades de leche en una sola toma, lo que puede sobrecargar su estómago y causar regurgitación.
- Posición: La posición del bebé durante la alimentación y después de la misma puede influir en la aparición del reflujo.
- Alergias o intolerancias alimentarias: Algunos bebés pueden ser sensibles a ciertos alimentos, lo que puede contribuir al reflujo.
- Presión intraabdominal: La presión en el abdomen (por ejemplo, debido a la tos o el estreñimiento) puede empujar el contenido del estómago hacia arriba.
Síntomas del Reflujo:
Algunos bebés pueden experimentar irritabilidad, dificultades para dormir y rechazo a la alimentación debido al malestar. En casos más severos, el reflujo puede causar problemas respiratorios y aumentar el riesgo de infecciones respiratorias.
- Regurgitación: El bebé puede expulsar pequeñas cantidades de leche materna o fórmula después de alimentarse.
- Irritabilidad o malestar después de comer: Pueden mostrar signos de molestia o llanto después de las comidas.
- Problemas para dormir: El reflujo puede empeorar al acostarse.
- Dificultad para ganar peso: En algunos casos, el reflujo frecuente puede interferir con la alimentación y el aumento de peso adecuado.

Manejo del Reflujo en Bebés:
Para los padres de mellizos, lidiar con el reflujo puede ser desafiante, pero hay estrategias efectivas para ayudar a tus pequeños a sentirse mejor:
- Alimentación: Considera alimentar a tus mellizos en posiciones más verticales y después de comer mantenerlos erguidos por lo menos durante 30 minutos para reducir el reflujo. Es fundamental asegurar que cada bebé eructe después de comer.
- Frecuencia de Alimentación: Ofrece comidas más pequeñas y frecuentes para evitar que los estómagos de tus bebés estén demasiado llenos.
- Evitar alimentos desencadenantes: Si se sospecha de alergias o intolerancias alimentarias, es posible que se necesite modificar la dieta de la madre si está amamantando, o cambiar la fórmula del bebé.
- Elevación durante el Sueño: Siempre supervisa a tus bebés mientras duermen, y considera elevar la cabecera de la cuna para reducir la regurgitación (según prescripción médica).
- Consulta Médica: Si el reflujo es grave o persistente, consulta a un pediatra para evaluar posibles tratamientos. En casos severos, se pueden prescribir medicamentos para reducir la acidez del estómago o mejorar el funcionamiento del esfínter (siempre y cuando así lo autorice el pediatra).
Cuándo buscar ayuda médica:
Si el reflujo es excesivo, empeora con el tiempo, o si alguno de los bebés muestra signos de malestar significativo, es importante consultar de inmediato al pediatra o asistir al servicio de urgencias.
En cuanto a remedios, es importante recordar que cada bebé es único. Algunos bebés pueden beneficiarse de cambios en la alimentación, como fórmulas especiales o la lactancia materna. Sin embargo, siempre debes discutir cualquier cambio con el pediatra de tus mellizos para asegurarte de que sea adecuado para ellos.
El reflujo en bebés es una preocupación común para los padres de mellizos. Comprender las causas, consecuencias y cómo manejar esta afección es fundamental para brindar el mejor cuidado a tus pequeños.
Recuerda que siempre debes consultar con un profesional de la salud para obtener orientación específica sobre la situación de tus mellizos. ¡Cuidar de ellos es un desafío, pero también una experiencia gratificante!
La información publicada en este blog no representa un diagnóstico o guía médica. Simplemente estoy plasmando aspectos relevantes durante el proceso de crianza, basados en mi experiencia personal como madre de Mellizos y utilizando como referencia artículos publicados por especialistas. Frente a cualquier solicitud o asesoría médica, remitirse directamente a su médico de confianza.