Existen diferentes características en la forma y tamaño de los senos, siendo los simétricos los más deseados por las mujeres al tener una forma totalmente redondeada que sobresalen fácilmente y son muy agradables a la vista. Esto significa que a nivel estético el pecho perfecto en una mujer es de talla 90 con un volumen en su copa B o C. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que todas las mujeres nacen con un cuerpo armonioso, acorde a su peso y talla. Por tanto, no debe ser motivo de preocupación el tamaño de sus senos. A menos que por ejemplo su postura se vea afectada, en caso dado que sean demasiado grandes, y que ameriten una mamoplastia de reducción.

Durante el embarazo los senos aumentan su tamaño aproximadamente en dos tallas, especialmente en el último trimestre. Tiempo en el cual las glándulas mamarias se encuentran listas para iniciar con la producción de leche. En algunos casos los pezones empezarán a secretar un poco de calostro (líquido amarillo y espeso) antes del nacimiento. Una vez terminada la lactancia los senos empezarán a volver a su tamaño original. Se puede dar el caso que se vean un poco caídos o más pequeños.
Al igual que en los senos, también existen diferentes formas y tamaños de los pezones. Generalmente los pezones en las mujeres sobresalen y permanecen erectos especialmente frente al frío. No obstante, existen algunas mujeres cuyos pezones tienden a ser invertidos o planos. Se le conoce a un pezón plano cuando este se esconde en la areola y es necesario halarlo para que sobresalga. Se le conoce a un pezón invertido cuando a pesar de presionarlo o halarlo hacia fuera este tiende a introducirse más hacia el seno, lo cual dificulta aún más el agarre de los bebés.
Falsas creencias del manejo de la lactancia con pezones planos o invertidos
Muchas veces existe la falsa creencia que las madres con pezones invertidos o planos no podrán lactar a sus hijos y se verán forzadas a recurrir a las tetinas de los teteros y/o biberones. Sin embargo, especialistas en lactancia confirman que sí es posible que los bebés logren agarrar el pezón y parte del seno para succionar la leche materna. En algunos casos se requiere estimular al pezón previamente para que este sobresalga total o parcialmente y facilite su agarre.
Las madres no pueden permitir que su lactancia se vea limitada a causa de sus pezones. El maravilloso vínculo que se genera entre madre e hijo durante la lactancia es demasiado importante como para dejarlo pasar a un segundo plano. Además, los bebés estarían perdiendo todos los beneficios que trae consigo la leche materna. Como por ejemplo todos sus nutrientes expresados en vitaminas, minerales, proteínas, enzimas y grasas que estimulan su sistema inmunológico y lo protegen de infecciones.
Los Mellizos generalmente no alcanzan a cumplir con la totalidad de semanas de gestación y nacen antes de término. Razón por lo cual al ser tan pequeños tendrán dificultad para agarrar el pezón. De igual forma, al sentir el calorcito de su mamá dormirán plácidamente sin haber alcanzado a tomar la leche materna. Es fundamental que la madre estimule el pezón previamente para que este sobresalga, de lo contrario le será muy difícil a cada bebé aferrarse para realizar la succión. Lo cual les provocará mucho mal genio y empezarán a llorar no solo por hambre sino por frustración.
Al mismo tiempo las madres pueden caer en depresión al ver que no pueden lactar a sus hijos con facilidad. Y al igual que los bebés, ellas también sentirán frustración y tristeza que pueden afectar su día a día y su posición como madres y esposas. Así mismo, si los bebés no logran realizar la succión, entonces la acumulación de leche desencadenará en una dolorosa mastitis que afectará aún más la lactancia.

Recomendaciones
Aparte de estimular los pezones previamente para que sobresalgan y los bebés los puedan agarrar sin dificultad, también existe la opción de utilizar las pezoneras, las cuales facilitan que el agarre sea efectivo. Las pezoneras generalmente se utilizan cuando los bebés son prematuros y aún no cuentan con la fuerza suficiente para la succión. A medida que van creciendo es necesario dejar de usarlas para evitar el maltrato de los senos y permitir que los bebés ya puedan hacer el agarre por si solos. Las pezoneras a pesar de estar elaboradas en silicona pueden generar molestias en el pecho cuando su uso es muy frecuente.
Por otro lado, en los primeros días de lactancia si definitivamente los Mellizos no pueden aferrarse al pezón ni a las pezoneras, las madres pueden utilizar el extractor de leche. Con el extractor las mamás pueden sacar la leche cuantas veces lo consideren necesario y almacenarla en la nevera dentro de teteros bien sellados. Así se puede evitar una posible mastitis por el exceso de acumulación de leche.
Para ambos casos es necesario consultar previamente con un especialista en lactancia para saber si estas opciones son viables o no. Teniendo en cuenta que no a todas las mujeres les funcionan de la misma manera.
Antes del nacimiento de los bebés las mamás ya conocen sus senos y saben si sus pezones son planos o invertidos. Por consiguiente es aconsejable obtener la orientación de un especialista en lactancia para explorar los posibles escenarios que facilitarán la lactancia y evitar así molestias una vez nacen los bebés.
La información publicada en este blog no representa un diagnóstico o guía médica. Simplemente estoy plasmando aspectos relevantes durante el proceso de crianza, basados en mi experiencia personal como madre de Mellizos y utilizando como referencia artículos publicados por especialistas. Frente a cualquier solicitud o asesoría médica, remitirse directamente a su médico de confianza.
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