Salud mental en las Madres

La salud mental en las madres hace referencia a la tranquilidad y bienestar que necesita tanto el cuerpo como la mente para poder vivir plenamente. Se ve reflejada tanto en el contexto personal como social. No se trata de hacer sentir bien a otros sino de sentirse bien consigo mismo.

En primer lugar, el rol de madre acarrea muchas responsabilidades y abarca no solo el hecho de cuidar y atender a los hijos. También implica asumir las tareas diarias que demanda un hogar, sumado al tiempo que la relación de pareja necesita.

Por consiguiente, el tiempo que puede dedicarse una madre para sí misma es muy limitado y prácticamente nulo. En los primeros años de vida de los Mellizos, el agotamiento siempre estará presente. Lo único que añora una madre después de extenuantes días de crianza es descansar, teniendo en cuenta que los hijos siempre exigen toda su atención.

Salud mental vs. responsabilidad constante

Al mismo tiempo, en la noche no siempre es factible descansar debido a que los bebés se levantarán varias veces. A medida que van creciendo los mellizos, van regulando sus horas de sueño. Mientras esto sucede es totalmente indispensable que la madre durante el día también duerma a la par junto con sus hijos. De lo contrario su indisposición física y mental será demasiado alta, afectando seriamente su relación como madre y esposa.

Ser madre es una condición muy bonita y gratificante. Empero, requiere de responsabilidad y compromiso constante en jornadas 7 x 24, muchas veces sin posibilidad de descanso. No se trata de una queja, simplemente es la realidad por la cual atraviesan la gran mayoría de madres, especialmente aquellas que deciden dedicar tiempo completo a la crianza. Por consiguiente, momentos de tristeza, estrés y Depresión pueden envolver a las madres porque no encuentran una salida y no ven posibilidades de cambiar estos escenarios, afectando notablemente su salud mental y física.

«el embarazo implica una transición de rol critica»

Dennerstein, Lorraine, Astbury, Jill, Morse, Carol

De acuerdo con las Dr Lorraine Dennerstein, Jill Astbury y Carol Morse en su libro «Aspectos psicosociales y de salud mental de la mujer» el embarazo implica una transición de rol critica. Para la gran mayoría de las mujeres representa un factor altamente estresante que desencadena en una angustia personal afectando seriamente su rol como mujer, esposa y madre. La maternidad representa un enorme cambio que afecta la vida de las mujeres no solo a nivel biológico, sino en su ámbito psicológico, social y cultural. Los estudios afirman que existe un alto porcentaje de mujeres que sufren una angustia psicológica generalmente durante el primer año de vida de sus hijos1

Rol de Madre frente a su salud mental

Difícilmente las madres tienen opciones para encontrar un equilibrio en su vida como madres y su cuidado personal. El aislamiento y la soledad se hacen presentes al estar todo el tiempo en casa pendientes exclusivamente de sus hijos y su hogar. Compartir y estar con los hijos es inmensamente gratificante, no obstante, ellos absorben prácticamente todo el tiempo de sus madres.

Por ejemplo, cuando los mellizos inician su etapa de exploración a través del gateo y especialmente cuando inician a caminar, las madres ni siquiera pueden ir al baño con tranquilidad. Los hijos tenderán a golpear la puerta, a dar quejas, llorar, hacer múltiples peticiones. Obviamente es deber de cada madre educar a sus hijos para que les brinden su espacio, al menos poder ir al baño y estar en tranquilidad por un par de minutos.

Pataletas vs Salud Mental

Las madres como cualquier otro ser humano tendrán días en los cuales amanecerán con el ánimo por el piso. El no poder pasar una noche de largo sin interrupciones debilita e indispone mucho, sumado al trajín del día a día. Y al igual que los hijos cuando gritan, lloran y pelean, las madres también lo harán, situación que no las puede catalogar como malas madres. Los niños en crecimiento no conocen el freno y harán toda clase de pataletas y obviamente estos comportamientos agotan y desesperan. Hasta la madre más tranquila de este mundo puede perder la paciencia. La diferencia radica en que las madres, como adultos responsables, tenemos que tener la capacidad de no dejarnos llevar por los berrinches de nuestros hijos, no podemos descontrolarnos. Lo mejor que se puede hacer en esos momentos de alta tensión es tomar aire y respirar profundo, para evitar posibles agresiones y maltrato físico hacía los hijos. El adulto es quien debe guardar la calma y pensar antes de actuar.

Este escenario tiende a cambiar cuando los hijos inician su etapa escolar, tiempo en el cual las madres pueden disponer de un par de horas para dedicarlo a sí mismas. Sin embargo, muchas de ellas utilizan ese tiempo libre para realizar las tareas que demanda el hogar.

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Tips para mejorar la salud mental en las madres

El simple hecho de ser madres y contar con el privilegio de poder estar en casa para cuidar y ver crecer a nuestros hijos deberían ser verdaderos motivos de felicidad y satisfacción. Los hijos dan sentido a nuestras vidas y nos motivan para estar alegres y fuertes en todo momento.

De todas formas, las madres no somos de hierro, aunque aparentamos serlo. Definitivamente necesitamos contar con un espacio propio y disponer con tiempo suficiente para dedicarlo a nosotras mismas. Necesitamos de ese tiempo de ocio para reflexionar y hacer actividades diferentes que nos permitan cultivar el amor propio.

Hacer algo nuevo

Algunas madres les apasiona leer, escribir, aprender un idioma. Otras tienen talentos artísticos y disfrutan haciendo obras de arte. A otras les apasiona tejer y realizar manualidades. Otras aman la cocina y son unas verdaderas expertas en la creación de platos exquisitos. Existe un sinfín de posibilidades que están a nuestro alcance y que podemos aprovechar.

Descansar

Es sumamente necesario descansar. Si el cuerpo y la mente les exige hacer siesta durante el día no se sientan cohibidas en hacerlo. Recuerden que la falta de una rutina diaria y completa de sueño desencadena en irritabilidad, agotamiento, dificultad para realizar actividades simples. Además de producir dolor de cabeza y malestar general. Sin un adecuado descanso el tiempo productivo disminuye considerablemente.

Evitar al máximo las redes sociales

Teniendo en cuenta que el tiempo de descanso de las madres es limitado, no tiene sentido invertir parte de ese tiempo en redes sociales, mirando las «vidas soñadas» que tienen los famosos, o hasta nuestras propias amistades. De vez en cuando dedicar un par de minutos no es contraproducente. Aunque si se convierte en una rutina diaria es tiempo que se está desperdiciando por completo.

Compartir con amigas

El ser humano es un ser sociable por naturaleza. Por ende, el hecho de ser madres no nos puede limitar a mantener una vida social, obviamente ese tiempo se reduce. Sin embargo, ir al cine, dar una vuelta por el centro comercial, compartir un café son necesarios. Hablar con nuestros pares ayuda bastante.

Mantener una rutina de ejercicio físico

Ser madres no nos puede restringir a mantenernos en forma. No es solo cuestión de belleza, sino de sentirnos sanas y seguras. Varios estudios confirman que hacer ejercicio aumenta el estado de ánimo, reduce el riesgo de contraer enfermedades, nos fortalece física y emocionalmente. Además, que nos ayuda a eliminar toxinas mentales y a aumentar nuestra energía.

Cultivar el amor propio

De cualquier manera dedicar tiempo completo a la crianza no puede sesgar nuestras posibilidades de crecimiento. No puede hacernos sentir inferiores frente a las mujeres que a pesar de ser madres continúan con su vida profesional y laboral. Cultivar el amor propio es fundamental para ser felices y lograr una vida plena y tranquila.

No dejarse llevar por las presiones externas

La sociedad nos exige mucho. Como mujeres debemos asumir muchas responsabilidades al mismo tiempo, además de mostrarnos físicamente perfectas. No se puede dejar de lado que nuestra salud mental está en juego. No debemos dejarnos manipular para satisfacer las creencias de los demás. Como madres siempre hacemos todo lo posible para ser mejores cada día, así que no necesitamos de presiones externas ni de tantas dependencias. Debemos ser lo suficientemente fuertes para cambiar nuestras prioridades y así lograr encontrar el equilibrio que nos brinde tranquilidad y bienestar.

No perder el vínculo de pareja

Una vez llegan los hijos a nuestras vidas las prioridades cambian, especialmente para las madres, quienes anteponemos todos nuestros sentidos en el cuidado y bienestar de los bebés. Dejando de lado nuestro auto cuidado y la relación de pareja.

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A pesar que las madres siempre van a desear estar al lado de sus hijos, es necesario que ellas y sus esposos cuenten con un poco de tiempo libre con el fin de cuidar y fortificar la relación de pareja. Una salida al cine, a un restaurante, ir a bailar, tratar de programar algunas actividades que solían hacer antes de la llegada de los bebés.

Revivir ese lazo que los une como pareja no los va a convertir en malos padres. Dejar por un par de horas a sus adorables mellizos al cuidado de las abuelas y las tías o de un cuidador de confianza les permitirá estar más tranquilos para disfrutar de ese espacio que han diseñado para los dos.

Después de todo, la crianza, especialmente de mellizos, requiere de mucho esfuerzo y dedicación. Es justo que ambos padres, especialmente la madre, puedan liberar un poco la carga y despejar su mente, y que mejor que hacerlo junto a su pareja. Además de brindarle a los hijos protección y bienestar, los padres siempre deben hacer todo lo que esté a su alcance para lograr su propia tranquilidad y felicidad. Que la vida en familia sea una motivación más y jamás represente una carga de la cual se quieran liberar.

Referencias:

1 https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/61376/WHO_FHE_MNH_93.1.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Psychosocial and mental health aspects of women’s health / Dennerstein, Lorraine, Astbury, Jill, Morse, Carol. World Health Organization (1993)

La información publicada en este blog no representa un diagnóstico o guía médica. Simplemente estoy plasmando aspectos relevantes durante el proceso de crianza, basados en mi experiencia personal como madre de Mellizos y utilizando como referencia artículos publicados por especialistas. Frente a cualquier solicitud o asesoría médica, remitirse directamente a su médico de confianza.

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