El zarandeo o síndrome del bebé sacudido implica mecer con movimientos rápidos y fuertes, sin embargo en los bebés no se deben realizar estos movimientos por ningún motivo.
Es tanta la felicidad y emoción que como padres sentimos al recibir a nuestros Mellizos en casa, que deseamos besarlos, abrazarlos y arrullarlos en todo momento. Pero, ojo con la forma como se alzan y se mueven a los bebés. Uno de los errores que cometen tanto padres, como familiares y cuidadores es zarandear a los bebés, es decir moverlos con mucha energía y rapidez.

Generalmente para tratar de calmar el llanto de los bebés, los adultos optan por alzarlos y moverlos más rápidamente esperando brindarles consuelo y calma.
Sin importar que tan felices aparentan estar los bebés por estos movimientos, resulta altamente peligroso el zarandeo porque el cerebro desde su interior se puede estar golpeando, generado hematomas y lesiones en los vasos sanguíneos, provocando graves consecuencias cerebrales para la salud de los bebés.
Los recién nacidos durante sus primeros meses de vida, aún no tienen la fuerza muscular necesaria para sostener su cabeza grande y pesada. Razón por la cual no pueden ser movidos como si fueran muñecos de peluche. Recuerden que a partir del cuarto mes, los bebés ya podrán empezar a sostener su cabeza. Sin embargo, esto no implica que sean zarandeados ya sea para calmarlos por el llanto constante, para regañarlos o como parte de un juego.
El Zarandeo en los bebés: tips a tener en cuenta
A la hora de alzar o arrullar a los bebés, siempre el adulto responsable deberá colocar su mano detrás de la cabeza del bebé para evitar que esta se descuelgue hacia atrás. El arrullo debe ser muy suave, simplemente los bebés al sentirse en los brazos de sus padres se sentirán muy felices y se calmaran. De todas formas tengan en cuenta que la forma más clara que tienen los bebés para comunicarse es a través del llanto. Así que tanto padres como cuidadores por ningún motivo se deben alterar, desesperar y/o estresar a causa del llanto de los bebés.
La noche se hizo para descansar y dormir plácidamente y esto es lo que añoran los padres de Mellizos después de un largo y agotador día de trabajo y de crianza. Sin embargo mientras los bebés se adaptan a las nuevas rutinas, van a llorar muchas veces especialmente durante la noche. Es como si esperaran a que sus papás hayan conciliado el sueño para empezar a llorar. Muchas veces cuando un Mellizo llora despierta a su hermanito quién también lo acompañará en el llanto. Los bebés llorarán ya sea porque sienten mucho frío o mucho calor. También por hambre, porque necesitan cambio de pañal o porque sienten algún dolor o incomodidad. Además porque no les gustó el silencio de la noche o simplemente porque quieren llamar la atención de sus papás.
Otra manera de brindarles consuelo durante el día es mecerlos dentro del coche. No es necesario sacarlos de casa, simplemente les pueden dar algunas vueltas suaves en la sala, en la habitación. En la noche resulta muy útil mecerlos en el coche, mientras logran conciliar nuevamente el sueño.
Queridos Padres
Tranquilos, no se desesperen. Trasnochar hace parte de la crianza, especialmente en el primer año de vida de sus hermosos Mellizos. A medida que van creciendo, se van ajustando sus horarios de sueño y todos lograrán dormir plácidamente.

Síntomas y consecuencias
De acuerdo con la Academia Americana de Pediatría1 el síndrome del bebé sacudido o zarandeo puede ocasionar un traumatismo craneal severo e incluso provocar la muerte. Entre las graves consecuencias del zarandeo severo en los bebés se encuentran:
- Ceguera
- Pérdida de la audición
- Discapacidades en el habla y aprendizaje
- Convulsiones
- Parálisis cerebral
Teniendo en cuenta que la mejor forma de comunicación que tienen los bebés es a través del llanto, la Academia Americana de Pediatría enfatiza en las siguientes recomendaciones que tanto padres y cuidadores deben tener en cuenta cuando sientan que han perdido el control y están altamente alterados debido al llanto de los bebés:
+ Respirar profundo y contar hasta 10
+ Colocar a los bebés en un lugar seguro y salir de la habitación, dejando que los bebés lloren solo durante máximo 10 minutos.
+ Si sienten que han perdido el control y no podrán superarlo, llamen a alguien de confianza para recibir apoyo emocional.
+ Si el llanto de los bebés es desconsolado y no logran calmarlos, deben llamar de inmediato al Pediatra ya que puede haber un problema en su salud.
La Academia Americana de Pediatría también hace un llamado de atención a todos los padres y cuidadores que estén a cargo de los bebés para que siempre garanticen que los bebés están siendo tratados con mucha delicadeza, sin sacudirlos o zarandearlos.
Como padres es nuestra obligación velar por la seguridad de nuestros hijos. Debemos estar seguros que las personas designadas para su cuidado, ya sea algún familiar, niñera o amigo, sean las personas idóneas y totalmente responsables.

El zarandeo en los bebés puede tener consecuencias graves y duraderas. Es importante que los padres, cuidadores y familiares estén informados sobre los riesgos de esta práctica y eviten cualquier tipo de violencia física hacia los bebés.
El zarandeo puede causar lesiones cerebrales, fracturas y otros daños físicos en los bebés. Además, puede tener efectos emocionales negativos a largo plazo, como problemas de comportamiento, trastornos emocionales y dificultades para aprender.
Recuerda que los bebés son frágiles y necesitan cuidados especiales. Si te sientes frustrado, busca ayuda y apoyo emocional para manejar tus emociones. No arriesgues la vida y la salud de tus bebés por un momento de ira o frustración.
Es vital promover un cuidado responsable y amoroso hacia los más pequeños. Recuerda que la información y la prevención son clave para proteger la salud y el bienestar de los bebés.
Referencias:
La información publicada en este blog no representa un diagnóstico o guía médica. Simplemente estoy plasmando aspectos relevantes durante el proceso de crianza, basados en mi experiencia personal como madre de Mellizos y utilizando como referencia artículos publicados por especialistas. Frente a cualquier solicitud o asesoría médica, remitirse directamente a su médico de confianza.