Estoy embarazada y ahora ¿Qué hago con mi trabajo? El hecho de estar embarazada de Mellizos no significa haber contraído una enfermedad o tener que estar enclaustrada en casa durante nueve meses. Por el contrario, un embarazo gemelar significa doble felicidad para los futuros padres, independientemente del cambio físico, cambio hormonal y de todo ese cúmulo de malestares normales que se presentan especialmente en los tres primeros meses y ad portas del alumbramiento (como náuseas, vómitos, cansancio, ansiedad, miedo y toda clase de variabilidad en el temperamento).

Embarazo implica cambios en las rutinas diarias
Para el caso de las madres primerizas de Mellizos que deben cumplir con su vida profesional, les recomiendo lo siguiente:
Tan pronto como lo decidan deben comunicar al Jefe y colegas su nuevo estado de gravidez. No siempre en las empresas les cae bien cuando se embarazan sus profesionales. Empero por el bienestar de la mamá y sus bebés no se debe ocultar tan importante noticia, ya que será necesario realizar algunos cambios en la rutina diaria.
Para los trabajos que requieren de mucha presión, deben hacer lo que sea necesario para controlar esas emociones fuertes. El estrés es un mal que afecta a cualquier persona en cualquier situación, generando variedad de trastornos físicos y mentales. Y lo que menos necesitan las embarazadas es que el trabajo afecte su nuevo estado. Si definitivamente su día a día no les permite disminuir el estrés, entonces deben considerar solicitar un cambio temporal en las funciones.
Para los trabajos que exigen esfuerzo físico y/o pasar muchas horas de pie, de igual forma es indispensable solicitar un cambio. Estos esfuerzos físicos podrían aumentar los riesgos de un alumbramiento prematuro, preeclampsia, problemas de circulación (desarrollo de venas varices), aumento en los dolores de espalda. Con un embarazo gemelar el dolor de espalda es mayor por el peso de los bebés y por la dificultad en los últimos meses para que la mamá se logre acomodar correctamente.
Así como estar de pie por mucho tiempo es riesgoso, el hecho de permanecer ocho horas al día sentada enfrente de un computador, también genera serias complicaciones. Para este caso es necesario mantener siempre una buena postura y realizar pausas activas varias veces al día y replicarlas en casa.
Para las mamás que estaban acostumbradas a hacer ejercicio antes del embarazo, pueden continuar haciéndolo pero moderadamente y siempre con previa autorización del médico tratante. Todos los embarazos son totalmente diferentes y no a todas las madres les es permitido realizar actividad física por el riesgo de un parto prematuro. Las caminatas cortas y sin esfuerzo además del pilates son muy recomendados (este último siempre bajo supervisión y con el permiso previo del médico que está controlando el embarazo).
No se debe exceder la jornada laboral. Es vital ajustar el horario para llegar a casa a descansar y dormir tranquilamente.
Tengan mucho cuidado con el estrés que provoca el caos vehicular. Si pueden acuerden con su jefe llegar al trabajo después de la hora pico y salir en la tarde antes de la hora asignada. No vale la pena ganarse dolores de cabeza y serios malestares al verse envuelta en el estrés de una caótica ciudad, todo por tener que timbrar tarjeta y cumplir un horario.

Adiós al desorden alimenticio
No más ayunos prolongados. Es muy común para muchas mujeres no desayunar o comer cualquier cosa de afán, además de no ingerir meriendas sino esperar hasta la hora del almuerzo para comer por ejemplo una hamburguesa, mientras continúan sentadas enfrente del computador. Si las mamás persisten con malos hábitos alimenticios no solamente serán ellas, sino tres los afectados (as).
Imponga en su rutina hábitos saludables, como:
1. Tomar un desayuno completo y sin afanes.
2. Acostumbrarse a la merienda de la mañana (10:00 am aprox) y de la tarde (4:00 pm aprox), consumiendo frutas, hortalizas, cereales, frutos secos (consultar antes de consumirlos por temas de alergias). Los antojos son muy comunes y ojalá los puedan satisfacer siempre. Pero ojo, procuren no antojarse de muchos carbohidratos, embutidos, frituras y díganle adiós a la cafeína, gaseosas, jugos procesados, alcohol, cigarrillo, etc No olviden que durante el embarazo gemelar las mujeres aumentan aún más de peso y toda la comida muy procesada y ¨chatarra¨ alimenta muy poco y engorda mucho. Por ende es indispensable mantener una ingesta de alimentos saludables. Jamás pensar en hacer dieta, las dietas se realizarán después de terminar el periodo de lactancia, antes no.
3. Almorzar diariamente en lo posible a la misma hora y nunca enfrente del computador. Sacar el tiempo necesario para la hora del almuerzo, por ejemplo aprovechar ir caminando hacia al restaurante. Es fundamental almorzar con tranquilidad y regresar nuevamente al trabajo con las pilas recargadas.
4. Cenar sin falta todas las noches, en lo posible con una proteína y legumbres u hortalizas y muy pocos carbohidratos.
Durante el día disfrute comiendo todas las frutas y verduras que se le antojen. No olvide en lavarlas muy bien antes de consumirlas.
5. Mantenerse hidratada todo el día consumiendo agua (Olvide por completo las gaseosas, jugos procesados, cafeína y bebidas energizantes).
6. Utilizar ropa muy cómoda y evitar al máximo los tacones altos.
Ante todo debe primar el bienestar de la mamá y sus bebés, así que sin pensarlo dos veces se debe hacer un alto en el camino y revisar muy bien las prioridades durante el embarazo.
La información publicada en este blog no representa un diagnóstico o guía médica. Simplemente estoy plasmando aspectos relevantes durante el proceso de crianza, basados en mi experiencia personal como madre de Mellizos y utilizando como referencia artículos publicados por especialistas. Frente a cualquier solicitud o asesoría médica, remitirse directamente a su médico de confianza.
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