La mastitis es una dolorosa inflamación producida en las glándulas mamarias, la gran mayoría de veces provocada por acumulación de leche. En las primeras semanas de lactancia es muy común que esto se presente ya que los Mellizos al ser prematuros son muy pequeños y aún no logran agarrar con facilidad cada pezón de su mamá, todavía no tienen la suficiente fuerza para succionar, además que se quedan dormidos entre cada toma.

Durante la lactancia los pezones se vuelven muy sensibles, tanto que en algunos casos no será posible soportar el roce con el brassier. Si el malestar es muy fuerte recomiendo comprar protectores mamarios en silicona, los cuales proporcionan comodidad y descanso en los pezones.
Estos protectores elaborados en silicona requieren una higiene diaria, ya que se suelen llenar de leche (debido al goteo constante) especialmente en las noches. Es indispensable esterilizarlos para evitar infecciones. Además los pezones pueden ser lavados con agua tibia o fría varias veces al día (para refrescarlos y retirarles los residuos de leche y saliva), luego secarlos muy suavemente.
A veces la saliva de los bebés puede lastimar aún más los pezones, generando grietas por donde pueden ingresar microorganismos que provocan la mastitis.
Principales síntomas de la Mastitis
Durante la lactancia los senos y alvéolos suelen aumentar de tamaño debido a que las glándulas mamarias crecen para producir la leche materna. Pero cuando aparece la mastitis, puede ocurrir lo siguiente:
- Los senos pueden verse aún más grandes (inflamados) y al palparlos se tornan duros e irritados. Duele cada vez que los bebés van a agarrar el pezón y durante la succión el dolor aumenta.
- Se presenta fiebre y malestar general.
- En algunos casos los pezones se agrietan y sangran.
Cuando todos o algunos de estos síntomas suceda, u otra clase de malestar se presente, es necesario consultar con el pediatra o servicio de urgencias para valorar si es mastitis y que tan avanzada se encuentra. Los médicos recetaran antibióticos u otra clase de medicamentos y les darán a las mamás las pautas a seguir. En algunos casos no se requiere de medicamentos, únicamente compresas de agua fría o hielo sobre la zona afectada.

Queridas Mamás:
Así duela, es necesario no frenar la lactancia, ya que se aumentaría aún más la acumulación de leche y la mastitis puede empeorar. Algunos médicos recomiendan frenar algunas tomas y sacar la leche a través de recolectores de leche. Recuerden que es vital descansar y cumplir con la prescripción médica.
La información publicada en este blog no representa un diagnóstico o guía médica. Simplemente estoy plasmando aspectos relevantes durante el proceso de crianza, basados en mi experiencia personal como madre de Mellizos y utilizando como referencia artículos publicados por especialistas. Frente a cualquier solicitud o asesoría médica, remitirse directamente a su médico de confianza.
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