Después de la cesárea y durante la estadía de la madre con sus mellizos en la clínica u hospital, el pediatra de turno revisará a cada bebé y verificará que todo esté en orden para darlos de alta. Una vez en casa, los padres deben programar su primer visita con el pediatra, la cual se realiza generalmente a los ocho o máximo quince días después del nacimiento.

En esta primer visita el pediatra abrirá una historia clínica por cada bebé. Preguntará los datos generales acerca del embarazo (no ocultar información: es necesario que el pediatra conozca los detalles relevantes o complicaciones que pudieron presentarse durante el embarazo). También deseará conocer detalles acerca de la Cesárea, el diagnóstico dado por el médico que atendió la cesárea y recibió a cada bebé. Además del diagnóstico de los exámenes realizados minutos después del nacimiento, peso – talla y antecedentes familiares de papá y mamá, entre otros.
Luego el pediatra examinará a cada bebé y tomará atenta nota acerca de:
- Peso y talla
- Medirá el contorno de la cabeza
- Revisará pupilas, ritmo cardíaco, ventilación pulmonar.
- Verificará el color de piel (para detectar que no presente Ictericia – aumento de la bilirrubina en la sangre).
- Palpará el abdomen, caderas, revisará los genitales.
- A través de ruidos y movimientos confirmará sus reflejos y respuesta a los estímulos.
Durante esta visita, los padres pueden llevar un listado acerca de todas sus inquietudes sobre el cuidado de los mellizos. No les de pena preguntar, los pediatras además de ser los médicos de los Mellizos se convierten prácticamente en amigos. En algunos casos atienden a sus pacientes hasta que estos cumplan la mayoría de edad.

La segunda visita se realiza al mes de vida y así sucesivamente cada mes, hasta los seis meses. A partir del séptimo mes las citas de control se realizarán cada 2 meses hasta cumplir el primer año de vida. O antes si requieren atención prioritaria.
Estas visitas de rutina se realizan para verificar que su crecimiento y desarrollo se encuentren dentro de los parámetros normales.
Si los padres o cuidadores notan algún malestar en los bebés, como por ejemplo no se están alimentando correctamente, tienen fiebre, irritación y llanto que no logran controlar, vómito, diarrea, entre otros, deben comunicarse de inmediato con el pediatra o asistir al servicio de urgencias. Por favor no esperen hasta la próxima visita.
La información publicada en este blog no representa un diagnóstico o guía médica. Simplemente estoy plasmando aspectos relevantes durante el proceso de crianza, basados en mi experiencia personal como madre de Mellizos y utilizando como referencia artículos publicados por especialistas. Frente a cualquier solicitud o asesoría médica, remitirse directamente a su médico de confianza.
6 Comentarios Agrega el tuyo