Durante todo el embarazo la madre pasará por cambios continuos en su estado de ánimo. Los estrógenos y progesterona son las hormonas involucradas en esta maravillosa etapa de la mujer que se confabulan para alterar el estado emocional y generar grandes dosis de felicidad, pero a la vez tristeza, frustración, miedo, ansiedad por el cambio de vida que tendrán los futuros padres y la forma como se verá afectada su vida en pareja, su vida laboral y personal. Todo esto sumado al estrés de la cotidianidad.
Además de la felicidad y euforia, el miedo es la sensación que más abruma a las embarazadas. Miedo al rechazo de su pareja por los cambios físicos que se están generando (aumento de peso, manchas en la piel, estrías, flacidez), miedo de imaginar que los bebés tengan algún problema de salud, miedo de un nacimiento prematuro, miedo por el dolor que se sentirá al momento del alumbramiento y post-recuperación de la cesárea, miedo de no saber alimentar bien a los mellizos y padecer mastitis, miedo de afrontar correctamente el papel de madre, miedo de perder el empleo, etc.
Todos estos sentimientos son alimentados por experiencias vividas de otras mujeres (amigas, familiares, compañeras de oficina, etc., y búsquedas de información por la internet). Sentir miedo hacia lo desconocido es natural en el ser humano, por tanto es necesario bloquear todos los pensamientos negativos que inundan a diario la mente, ignorar y/o alejarse de las personas que no les brindan tranquilidad y como pareja visualizarse como una familia feliz, rodeada de hijos sanos y también felices.

Queridos Papás:
Ante todo comprensión y mucho amor hacia las madres. Ustedes padres no se alcanzan a imaginar todos los cambios por los que ellas están pasando y necesitan de su apoyo, confianza y ante todo seguridad y compromiso para asumir el gran reto que les espera como padres de mellizos.
Queridas Mamás:
Aunque ustedes llevan literalmente todo el peso del embarazo, los papás de estos hermosos mellizos también están teniendo sentimientos encontrados porque saldrán de su zona de confort para enfrentar una nueva vida. Para ellos ser padres también les causa, además de felicidad, mucho temor, miedo, ansiedad y angustia, pero por su naturaleza viril, no lo expresan tan fácilmente.
Así que mamás no se les olvide seguirles brindando el mismo amor a sus parejas, mucha comprensión y definitivamente los hombres necesitan su espacio, tiempo libre para sí mismos (esto les ayuda a pensar con cabeza fría, planean mejor y recargan baterías).
La crianza de mellizos requiere de mucho trabajo en equipo. Los bebés demandarán en sus primeros años de vida de todo el tiempo de sus cuidadores, los cuales terminarán el día a día completamente agotados. Sin embargo Padres esto no los debe preocupar, porque el gozo y la dicha de tener mellizos es un sentimiento que difícilmente es comparable con lo material y con la vida que llevaban antes de quedar en embarazo.
Sin importar el peso del embarazo… «encontrarás que la vida vale la pena si simplemente sonríes, Charles Chaplin»
El embarazo de mellizos puede ser una montaña rusa emocional para muchas madres, con altibajos que van desde la alegría y la emoción hasta la ansiedad y la preocupación. Es importante que las madres se cuiden a sí mismas durante este tiempo y busquen apoyo emocional y práctico cuando sea necesario. Hablar con otras madres de mellizos, unirse a grupos de apoyo o hablar con un profesional de la salud pueden ser formas útiles de gestionar estos cambios emocionales.